VIII Premio ‘Rafael Manzano’ de Nueva Arquitectura Tradicional

Academia / 17 de octubre de 2019
VIII Premio ‘Rafael Manzano’ de Nueva Arquitectura Tradicional

Presidido por S.A.R. don Pedro de Borbón-Dos Sicilia, duque de Calabria, el miércoles 17 de octubre se celebrará la ceremonia de entrega del Premio ‘Rafael Manzano’ de Nueva Arquitectura Tradicional, concedido en su octava edición a los arquitectos Antonio María Braga y Alberto Castro Nunes. En el acto también se hará entrega de la I Medalla Richard H. Driehaus a la Preservación del Patrimonio, concedida a los arquitectos Antonio Almagro Gorbea y Antonio Jiménez Martínez.

El objetivo del Premio Rafael Manzano de Nueva Arquitectura Tradicional es difundir el valor del patrimonio arquitectónico tradicional como referente de nuestro tiempo en el ámbito territorial de España y Portugal, tanto en la restauración de monumentos y conjuntos urbanos de valor histórico-artístico como en la realización de obras de nueva planta que, basadas en las tradiciones locales, sean capaces de integrarse armónicamente en dichos conjuntos.

El galardón se concedió por primera vez en octubre de 2012. Desde entonces, se ha otorgado anualmente a arquitectos en activo. En 2017, gracias a la colaboración de la Fundaçao Serra Henriques y la Ordem dos Arquitectos, y con el alto patrocinio del presidente de Portugal, el premio se extendió también a este país, además de España, otorgándose a arquitectos que ejercen la profesión en cualquiera de los dos estados.

Convocado por INTBAU (International Network of Traditional Building Architecture and Urbanism), gracias al generoso apoyo de The Richard H. Driehaus Charitable Lead Trust, cuenta con la colaboración de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, Kalam, la Fundação Serra Henriques e Hispania Nostra.

Este premio, a diferencia de otros, no tiene por fin reconocer a los arquitectos cuyas obras representen mejor las últimas tendencias arquitectónicas, ni aquellos cuyas intervenciones supongan vanguardistas transformaciones del patrimonio, sino a quienes a lo largo de su carrera profesional han contribuido con su obra a la conservación, continuación y adaptación a las necesidades contemporáneas de las tradiciones constructivas, arquitectónicas y urbanas propias de aquellos lugares en los que hayan intervenido.

Se trata, por tanto, de profesionales que desempeñan una importante labor, dada su manifiesta continuidad con el pasado, resultando a menudo poco reconocida.Se honra así a quienes vienen desempeñando esta labor, contribuyendo con ello a promover una mejor conservación del patrimonio arquitectónico y paisajístico.

El premio toma su nombre del arquitecto gaditano Rafael Manzano Martos, quien ha dedicado su vida profesional a la preservación del patrimonio arquitectónico y urbano español, tanto a través de la restauración, como del diseño de nuevas arquitecturas basadas en ese patrimonio. Esto le valió ganar en el año 2010 el premio internacional Richard H. Driehaus de Estados Unidos, siendo con ello el primer y, por el momento, único arquitecto de la Península Ibérica en haber recibido este galardón.

El octavo Premio Rafael Manzano ha sido otorgado a los arquitectos Antonio María Braga y Alberto Castro Nunes, quienes han destacado en la práctica de las tradiciones arquitectónicas portuguesas, tanto en la realización de nuevos edificios clásicos y vernáculos, en su mayoría encargados por diversas administraciones públicas, como en sus intervenciones sobre edificios existentes. En el desarrollo de esta labor es notorio su fuerte compromiso con los materiales naturales y los oficios tradicionales de la construcción, buscando que sus obras se caractericen por su durabilidad, su sostenibilidad y su belleza. Cada uno de sus trabajos constituye un verdadero manifiesto sobre la formación cívica, el respeto al carácter propio del lugar, el humanismo y la dedicación a la comunidad. Se trata en general de obras de pequeña escala, o descompuestas en elementos capaces de recuperar ésta, que logran sanar los tejidos urbanos en los que se insertan, recuperando su equilibrio con la naturaleza y con la cultura local. Además, su utilización de las formas clásicas y vernáculas no está exenta de creatividad y originalidad, lo que es buena muestra de su maestría arquitectónica.

Por su parte, la primera medalla Richard H. Driehaus a la Preservación del Patrimonio ha sido concedida a los arquitectos Antonio Almagro Gorbea, impulsor de los primeros trabajos dirigidos a la recuperación del patrimonio material e inmaterial de Albarracín, y Antonio Jiménez Martínez, director y gerente de la Fundación Santa María de Albarracín, dedicado a continuar y amplificar aquel primer impulso.
 

Antonio María Braga y Alberto Castro Nunes

Antonio Almagro y Antonio Jiménez

 

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Información

  • Salón de actos
  • Miércoles 17 de octubre, 19:30 horas
  • Entrada exclusiva con invitación

Organizadores

Colaboradores