Federico Sopeña. 1917 / 2017
In memoriam

Concierto / 15 de junio de 2017
La mezzosoprano María José Montiel y el pianista Miquel Estelrich ofrecerán el primero de los conciertos del programa de actividades que la Academia organiza en colaboración con la Fundación Banco Santander como homenaje al musicólogo e historiador del arte Federico Sopeña, en el centenario de su nacimiento.
María José Montiel                    mezzosoprano

Miquel Estelrich                         piano
 
 

Programa

I

Robert Schumann (1810-1856)
  1. Widmung              
Franz Schubert (1797-1828)       
  1. Der Tod und das Mädchen
Gustav Mahler (1860-1911)
  1. Urlicht


Claude Debussy (1862-1918)
  1. Beau soir
Reynaldo Hahn (1874-1947)
  1. A Chloris
 
II

Óscar Esplá (1886-1976)
  1. El pescador sin dinero
Jesús Guridi (1886-1961)
  1. No quiero tus avellanas
Joaquín Turina (1882-1949)
  1. Saeta en forma de Salve


Federico Mompou (1893-1987)
  1. Damunt de tu només les flors
Xavier Montsalvatge (1912-2002)
  1. Nana
 

Joan Maria Thomàs (1896-1966)
  1. La veu del silenci
Joaquín Rodrigo (1901-1999)
  1. Pastorcito santo
Eduard Toldrà (1895-1962)
  1. Madre, unos ojuelos vi
Ernesto Halffter (1905-1989)
  1. Fado (Ai, que linda moça)
Manuel de Falla (1876-1946)
  1. Jota
 
 
El 25 de enero de 1917 nacía en Valladolid Federico Sopeña Ibáñez, musicólogo, catedrático de Historia y Estética de la Música, hombre de cultura que ocupó, entre tantísimos otros cargos con influencia en la vida musical y cultural española, los de Secretario General y Director de esta Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en la que había ingresado en 1958. La Sección de Música de la Academia ha programado un pequeño ciclo de conciertos y conferencias que se escalonarán hasta la primavera del año en curso y que se inaugura el día en que se cumple exactamente el centenario de su nacimiento.

El recital de canto y piano que protagonizan la mezzo-soprano María José Montiel y el pianista Miquel Esterlich traza un singular recorrido por el lied, la chanson y la canciónespañola, con músicas a las que Sopeña amó profundamente y nunca dejó de estudiar y divulgar. Cualquiera de sus discípulos podemos dar fe de cómo el P. Sopeña –el Pater-, cuando escuchar un recital de lied en nuestro ambiente era una rareza, a través del disco y de sus clases y conferencias nos contagió su entusiasmo por este género que aúna música y poesía, dándonos a conocer los grandes ciclos vocales de Beethoven, Schubert, Schumann, Brahms, Mahler, Wolf…

A este género del lied o canción alemana apuntan los tres primeros títulos del programa. Widmung (Dedicatoria), sobre versos de Rückert, de la colección Mirtos, op. 25 de Robert Schumann, página que culmina en una cita del Ave María de Schubert y que es un testimonio apasionado de su amor por Clara Wieck. De Franz Schubert oiremos una de las joyas de su ingente producción liederística: Der Tod und das Mädchen (La muerte y la doncella), sobre un poema de Claudius, semiteatral y conmovedor diálogo que obliga a la intérprete a desdoblarse en dos papeles contrapuestos. Finalmente, Urlicht (Luz prístina), de Gustav Mahler, un lied celestial, de los muchos que compuso sobre textos de Des Knaben Wundernhorn y que –orquestado- incluyó Mahler en su monumental Segunda Sinfonía.

La chanson francesa está representada por dos espléndidas piezas que nos sitúan en los salones parisinos fin de siècle, que literariamente plasmó Marcel Proust con genialidad: Beau soir (Bello atardecer), sobre un poema de Bourget, obra de un joven e inspirado Claude Debussy, todavía deudor de la corriente romántica; y A Chloris, versos de Viau, obra que en 1916 –época de tendencias neoclasicistas- compuso Reynaldo Hahn con voluntad íntima de homenaje a Bach.

El resto del programa es un amplio abanico de canciones españolas, repertorio que encuadra buena parte de la mejor música que dio nuestro país en la primera mitad del pasado siglo. Son diez canciones debidas a otros tantos compositores: Falla, el gran maestro, y nueve magníficos continuadores, todos ellos conocidos personalmente por Federico Sopeña y algunos muy buenos amigos suyos, especialmente aquellos con los que convivió en esta Academia: Óscar Esplá, Jesús Guridi, Joaquín Turina, Joaquín Rodrigo y Ernesto Halffter. Del alicantino Esplá escucharemos El pescador sin dinero, una de las perlas de su fundamental álbum de Canciones playeras sobre versos de Rafael Alberti. Para escoger una canción de Guridi, nuestros intérpretes también han acudido a la principal colección vocal del maestro vasco, y aquí tenemos la bellísima No quiero tus avellanas, de las Seis canciones castellanas. Y del sevillano Joaquín Turina, esa Saeta en forma de Salve a la Virgen de la Esperanza popular y honda, con versos de los hermanos Álvarez Quintero, que para el firmante de estas líneas bien podría ser la mejor canción del compositor.

A continuación, dos egregios nombres de la música catalana del siglo XX, con sendas obras maestras: Damunt de tu només les flors es acaso la más bella y poética de las canciones integradas en el álbum Combat del somni, obra maestra de Federico Mompou, sobre poemas de Josep Janés. Y la Nana de Xavier Montsalvatge, que representa claramente su “período antillano” es, musical y expresivamente, pariente muy próxima de la celebérrima Canción de cuna para dormir a un negrito, de sus Canciones negras.

Mosén Juan María Thomás, quien fuera director fundador de la Capella Clàssica de Mallorca y óptimo anfitrión de Manuel de Falla durante la estancia de éste en la isla, es el autor de La veu del silenci, con versos de Forteza, canción que Thomás escribió en homenaje al maestro Gabriel Fauré. La música vocal de Rodrigo se diría que gana enteros con el paso del tiempo: la inspiración altísima y la escritura escueta, casi desnuda, de Pastorcito santo, sobre versos de Lope de Vega, es un hito del repertorio. Como también lo es Madre, unos ojuelos vi, canción de Eduardo Toldrá inspirada en maravillosos versos de Lope.

El recital concluye con ese contundente prototipo de canción española, popular y culta a la vez, que es la Jota de las Siete canciones populares españolas de Manuel de Falla, que va a sonar precedida por una espléndida página de su discípulo dilecto, el madrileño Ernesto Halffter, quien tuvo con Portugal una estrecha relación que, afortunadamente, dejó en su música huellas tan preciosas como este Fado (Ai, que linda moça), joya de sus Seis canciones portuguesas.

José Luis García del Busto
 

María José Montiel

 

Miquel Estelrich

 

Información

  • Salón de actos
  • 19:30 horas
  • Entrada libre y gratuita hasta completar aforo

 Organizadores